Crisis en el Hospital Alma Máter: empleados exigen intervención urgente
La morosidad en los pagos a los profesionales de la salud ha llevado a un plantón en el Hospital Alma Máter, donde la situación se vuelve insostenible.
El Hospital Alma Máter enfrenta una crisis profunda que se manifiesta a través del cierre de servicios y la morosidad en los pagos a sus profesionales de la salud. En un intento por visibilizar su situación, los empleados del hospital realizaron un plantón, demandando una intervención urgente por parte de la Superintendencia de Salud. La desesperación y el agotamiento son palpables entre los trabajadores, quienes afirman que la situación ha llegado a un punto crítico.
Condiciones laborales precarias
Fabián Durán Álvarez, médico general del Hospital Alma Máter, compartió la dura realidad que enfrentan muchos de sus colegas. En sus palabras, “Muchos compañeros no han tenido pues dinero, incluso para poder ir a trabajar o no tienen dinero para poderse comprar los almuerzos o cenas en noche”. La falta de recursos económicos no solo afecta su capacidad para desempeñar sus funciones, sino que también pone en riesgo el bienestar de sus familias.
Impacto en la salud de los empleados
La crisis económica ha llevado a muchos trabajadores a una situación insostenible. “Ya las tarjetas no permiten más avances y ya nos están comenzando a llegar los recibos de todos los créditos con los intereses, intereses que no nos va a pagar al hospital y que nos toca asumir a nosotros apenas nos ingrese algo de dinero”, añadió el doctor Durán, reflejando el desasosiego de quienes dependen de su salario para cubrir sus gastos básicos.
Cierre de servicios esenciales
La crisis no solo afecta a los empleados, sino que también repercute en los pacientes. Según los profesionales de la salud, se han cerrado 200 camas en el servicio de hospitalización, además de 40 en urgencias, una sala de UCI y la suspensión del servicio de pediatría. Esta reducción en la capacidad de atención ha generado un gran descontento y preocupación entre el personal médico y los pacientes que requieren atención urgente.
La falta de rentabilidad en pediatría
Carlos Segundo Olivero Peralta, otro médico general del Hospital Alma Máter, explicó la difícil decisión de no recibir más pacientes en el área de pediatría. “Han decidido no seguir recibiendo pacientes de pediatría, porque no son rentables y la falta de rentabilidad es la que en este momento está primando para decidir a quién se atiende y quién no se atiende”. Esta situación refleja un enfoque preocupante en la gestión del hospital, donde la rentabilidad parece tener prioridad sobre la atención a los pacientes más vulnerables.
El aumento en la permanencia de los pacientes
Los médicos han observado un cambio significativo en la duración de la estancia de los pacientes. Antes, una cama se ocupaba en promedio durante siete días, pero ahora muchos pacientes permanecen entre 20 y 25 días. Este aumento en la permanencia es un claro indicador de la falta de alternativas de atención y de la necesidad de remisiones que aún no se concretan. La situación se ha vuelto insostenible, y los profesionales de la salud se sienten atrapados entre la necesidad de atender a los pacientes y la falta de recursos para hacerlo.
La voz de los trabajadores
Los empleados del Hospital Alma Máter están alzando la voz, no solo por ellos mismos, sino por los pacientes que dependen de los servicios del hospital. La crisis que atraviesan es una llamada de atención sobre la necesidad de una intervención inmediata por parte de las autoridades competentes. La situación no puede continuar así, y es imperativo que se tomen medidas para garantizar tanto la atención de calidad a los pacientes como el bienestar de los profesionales de la salud.
La comunidad hospitalaria está unida en su demanda de soluciones, esperando que la Superintendencia de Salud escuche sus peticiones y actúe en consecuencia. La salud de muchos está en juego, y el tiempo es un factor crítico en la búsqueda de respuestas.

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