Impacto del invierno en la canasta familiar del Urabá antioqueño
Las fuertes lluvias en Urabá han generado escasez de productos básicos y un aumento en los precios, afectando a los comerciantes y consumidores de la región.
El Urabá antioqueño enfrenta una grave crisis debido a las intensas lluvias que han caído en la región, lo que ha tenido un impacto directo en la canasta básica familiar. La llegada de alimentos a las centrales de abastos se ha visto severamente afectada, lo que ha comenzado a reflejarse en los precios de los productos esenciales que consumen los habitantes de esta zona.
Desabastecimiento en los negocios locales
La situación es particularmente crítica en los negocios de abastos, donde los estantes están casi vacíos. Doña Berta, comerciante de la Plaza Minorista, ha expresado su preocupación por la escasez de productos. Ella señala que la caída de los puentes que conectan a San Juan de Urabá con Arboletes y Necoclí ha dificultado la llegada de alimentos a su establecimiento. Aproximadamente el 70% de los productos que vende provienen de esta región, lo que la hace especialmente vulnerable a las interrupciones en el suministro.
“Los bollos que no me han llegado por la lluvia, el papó, chococo, banano, todo lo que vendemos acá de los productos de la costa viene la mayoría del Urabá”,
comenta Berta Lía Moreno, quien ha tenido que lidiar con la escasez de productos que son fundamentales para la alimentación diaria de sus clientes.
Aumento de precios en productos esenciales
La escasez de alimentos ha provocado un aumento significativo en los precios de varios productos. Entre los alimentos más afectados se encuentran la yuca, el coco, el cacao y el ñame, que han comenzado a escasear en los mercados locales. El plátano, un alimento básico en la dieta de muchas familias, ha visto un incremento en su valor en los últimos días, lo que ha generado preocupación entre los consumidores.
Testimonios de comerciantes
Luis Alberto Martínez, otro comerciante de la Plaza, ha compartido su experiencia respecto a la situación actual. Él explica que, por ejemplo, el precio de la unidad de plátano ha pasado de estar entre 500 y 550 pesos a un rango de 600 a 700 pesos debido a la escasez. Esto ha llevado a que otros productos, como el tomate y la papa, también hayan incrementado sus precios en los últimos días.
“Por lo menos supimos que el tomate, la papa también ha subido un poquito por todo lado”,
añade Martínez, reflejando cómo las lluvias han impactado no solo la disponibilidad de productos, sino también el poder adquisitivo de los consumidores que dependen de estos alimentos para su sustento diario.
Perspectivas inciertas para el futuro
El panorama para los próximos días se presenta incierto. Si las lluvias continúan y las afectaciones a la infraestructura en esta subregión persisten, es probable que se sigan incrementando los precios de algunos alimentos. La situación no solo afecta a los comerciantes, sino también a las familias que deben hacer frente a estos aumentos en un contexto de crisis.
Las comunidades locales se ven obligadas a adaptarse a esta nueva realidad, donde la escasez de productos y el aumento de precios se convierten en un desafío diario. La situación resalta la importancia de la infraestructura vial y la necesidad de soluciones a largo plazo para mitigar los efectos de fenómenos climáticos extremos en la región.

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