Transportadores reclaman más seguridad en vías del Suroeste antioqueño
Los transportadores de la región expresan su preocupación por la creciente inseguridad en las carreteras, donde son víctimas de ataques y robos.
En el Suroeste antioqueño, los transportadores han alzado la voz para denunciar una alarmante situación de inseguridad en las vías. En particular, se han reportado incidentes en los que delincuentes lanzan piedras a los vehículos de carga, obligando a los conductores a detenerse. Una vez que los vehículos se encuentran parados, los delincuentes aprovechan la oportunidad para llevar a cabo robos.
Incidentes recientes en la vía a Salgar
Uno de los puntos críticos se localiza en la intervención de Camilo C, donde estos ataques han sido más frecuentes. Los transportadores han manifestado su temor ante la posibilidad de ser víctimas de estos actos delictivos, que no solo ponen en riesgo su integridad física, sino que también afectan la economía local. Los robos de carga son una preocupación constante, y la falta de medidas de seguridad efectivas agrava la situación.
El estado de las vías y su impacto en la seguridad
A esta problemática se suma el mal estado de las carreteras, especialmente la vía que conduce a municipios como Salgar. El puente sobre el río El Barroso sigue en condiciones críticas tras un atentado con explosivos que ocurrió el 15 de diciembre. Este incidente no solo causó daños materiales, sino que también generó un clima de miedo entre los transportadores que transitan por la zona.
La reacción de las autoridades
Los transportadores han solicitado a las autoridades locales y regionales que implementen medidas más efectivas para garantizar su seguridad. La respuesta de las instituciones ha sido lenta, lo que ha llevado a muchos a cuestionar la capacidad del gobierno para proteger a quienes trabajan en el sector del transporte. La falta de vigilancia en las carreteras y la escasez de patrullajes son aspectos que han sido criticados por los afectados.
Testimonios de los transportadores
“No podemos seguir trabajando en estas condiciones. Cada día es un riesgo y no sabemos si volveremos a casa sanos y salvos”, comentó un transportador que prefirió permanecer en el anonimato por razones de seguridad.
Los testimonios de quienes realizan esta labor son desgarradores. Muchos han enfrentado situaciones de violencia que han dejado secuelas tanto físicas como emocionales. La incertidumbre sobre su seguridad ha llevado a algunos a reconsiderar su profesión, lo cual podría tener un impacto negativo en la economía local, dado que el transporte es un pilar fundamental en la cadena de suministro de la región.
La necesidad de un plan de seguridad integral
Ante esta situación, se hace urgente la implementación de un plan de seguridad integral que contemple no solo el aumento de la presencia policial en las carreteras, sino también la creación de estrategias de prevención del delito. Es fundamental que se establezcan protocolos claros para la atención de emergencias y que se brinde apoyo psicológico a los transportadores que han sido víctimas de estos delitos.
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En el contexto de la inseguridad en la región, también se investiga la presencia de disidencias de las Farc en el occidente antioqueño. Este fenómeno ha generado preocupación entre los habitantes y, en particular, entre los transportadores, que ven en esto un factor adicional de riesgo en sus actividades diarias.
La situación se complica aún más con el reciente toque de queda y otras medidas de seguridad impuestas en Anorí tras el asesinato de policías. Este tipo de decisiones, aunque necesarias para controlar la violencia, también generan un clima de incertidumbre y temor entre los transportadores que deben cumplir con sus rutas.
Los transportadores del Suroeste antioqueño siguen en la lucha por una mayor seguridad en las vías, esperando que las autoridades tomen en serio sus reclamos y actúen en consecuencia.

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