Controversia en la Universidad de Antioquia por la designación de Wilmar Mejía
El rector Jhon Jairo Arboleda expresa su preocupación por la presencia de Wilmar Mejía en el Consejo Superior, debido a su rol en la Dirección Nacional de Inteligencia.
Jhon Jairo Arboleda, rector de la Universidad de Antioquia, ha generado un debate significativo tras sus declaraciones sobre la designación de Wilmar Mejía como integrante del Consejo Superior. En una conversación con Noticias Telemedellín, Arboleda calificó esta situación como "no conveniente". Su objeción se basa en el hecho de que Mejía también ocupa un puesto relevante dentro del Gobierno de Gustavo Petro, específicamente en la Dirección Nacional de Inteligencia.
El rector enfatizó que el Consejo Académico de la universidad ha emitido un comunicado en el que se señala que los asuntos relacionados con la investigación y posibles sanciones deben ser manejados por las autoridades competentes. En este sentido, Arboleda indicó que "nosotros no tenemos nada qué opinar" sobre esos temas, pero subrayó la importancia de que el presidente Gustavo Petro considere la idoneidad de la designación de Mejía en el Consejo Superior.
“Nosotros lo que sí estamos llamando la atención del señor presidente es que nos parece que la designación de esta persona (Wilmar Mejía) en el Consejo Superior no es adecuada por el papel que él desempeña en el Estado, a través de la Dirección Nacional de Inteligencia, y estamos esperando una respuesta del señor presidente, porque le pedimos que tenga en consideración cambiar su designado”, aseguró el rector.
Arboleda reiteró que la situación en torno a Wilmar Mejía es una "situación indeseada". A medida que la comunidad académica espera una respuesta del presidente, la incertidumbre sobre el futuro de la representación de Mejía en el Consejo Superior continúa. La designación ha suscitado inquietudes sobre la posible influencia que su cargo en el gobierno podría tener en las decisiones del consejo universitario.
Presupuesto para la Universidad de Antioquia
En medio de esta controversia, se ha dado a conocer que el Consejo Superior Universitario aprobó el presupuesto que regirá para la Universidad de Antioquia en el próximo año. Este presupuesto fue respaldado por cinco votos a favor, provenientes de representantes de la Gobernación, directivas académicas, exrectores y egresados. El monto total aprobado asciende a dos billones de pesos.
Sin embargo, es crucial aclarar que dentro de esta cifra se incluyen fondos destinados a pensiones y bienestar de salud, que no están relacionados con el funcionamiento operativo de la universidad. María Isabel Duque, docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Antioquia, explicó que "el fondo de funcionamiento de la universidad son más o menos $900.920.000 en gastos". Esta aclaración es fundamental, ya que permite entender mejor la distribución de los recursos y las limitaciones que enfrenta la institución.
Reacciones y preocupaciones de la comunidad académica
La aprobación del presupuesto no ha estado exenta de críticas. Profesores, representantes del sector productivo y del Gobierno Nacional han expresado su desacuerdo, mientras que los estudiantes optaron por abstenerse de votar. Duque comentó sobre la razón de su voto negativo, señalando que "todavía hay recortes que no están adecuadamente sustentados a recortes que afectan directamente al profesorado y al estudiantado que no tienen soporte reglamentario suficientes". Esta afirmación resalta las preocupaciones sobre el impacto que estos recortes podrían tener en la calidad educativa y en la estabilidad laboral de los docentes.
El ambiente de tensión se intensifica al considerar que los docentes temen que la situación económica actual de la universidad se repita al finalizar el próximo año. Existe una preocupación palpable sobre la posibilidad de no contar con los recursos necesarios para cubrir las últimas quincenas del año, así como las primas y las deudas con proveedores. Estas inquietudes reflejan un clima de incertidumbre que afecta no solo a los docentes, sino también a los estudiantes, quienes dependen de un entorno académico estable y bien financiado.
La comunidad universitaria se encuentra en un momento crítico, donde las decisiones tomadas en el ámbito administrativo y político tendrán repercusiones significativas en el funcionamiento de la Universidad de Antioquia. La espera por una respuesta del presidente Gustavo Petro respecto a la situación de Wilmar Mejía en el Consejo Superior añade una capa adicional de complejidad a un contexto ya de por sí desafiante.

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