Mujer recibió los restos de su hermano desaparecido hace 18 años
La búsqueda de Carlebis por parte de su familia se extendió durante casi dos décadas, marcada por el dolor y la incertidumbre.
Desde el año 2007, Johana Serna y su madre emprendieron una angustiosa búsqueda de Carelbis, su hermano, quien en ese momento contaba con solo 18 años. Carelbis era parte de la comunidad LGTBIQ+, lo que añadía una complejidad adicional a su situación. La familia enfrentó la dura realidad de no tener noticias sobre él, ya que vivía en situación de calle en Medellín, lo que dificultaba su localización. A pesar de sus esfuerzos, la comunicación con él se volvió cada vez más escasa.
“Ya después del 2008, 2009 ya no volvimos a saber de él, sino hasta el 2010 que buscaban a mi mamá por medio de la emisora del pueblo y el municipio,” relató Johana, reflejando la angustia y la desesperación que sintieron durante esos años de incertidumbre. La búsqueda se convirtió en un proceso desgastante, tanto emocional como físicamente, mientras la familia intentaba seguir pistas y obtener información sobre el paradero de Carelbis.
En 2010, la familia recibió noticias alarmantes sobre el deceso de Carelbis en Tierralta, Córdoba. Las autoridades informaron que él había sido vinculado a una organización criminal en la región. Sin embargo, la situación se tornó aún más confusa cuando les comunicaron que su cuerpo se encontraba en un cementerio, pero que no podían entregárselo hasta que se completara la investigación correspondiente. Este hecho dejó a la familia en un estado de angustia, ya que no solo habían perdido a su ser querido, sino que también se les negó la posibilidad de despedirse de él de manera digna.
“Que no nos lo podían entregar hasta que no siguiera la investigación y pues hasta ahora a través de la Unidad de Búsqueda que nos buscan para hacernos entrega del cuerpo de mi hermano,” explicó Johana, subrayando la frustración que sintieron ante la falta de respuestas.
Recuperación de los restos
Finalmente, el 13 de marzo de 2025, tras años de búsqueda y sufrimiento, el cuerpo de Carelbis fue recuperado durante una intervención forense en el cementerio Jardines de La Esperanza en Montería. En ese lugar, su cuerpo había permanecido sin identificar, lo que refleja las dificultades que enfrentan muchas familias en situaciones similares. La recuperación de los restos fue un momento cargado de emociones para Johana y su familia, quienes finalmente pudieron darle un cierre a una historia marcada por la incertidumbre.
En una ceremonia digna, los familiares de Carelbis recibieron sus restos. Este acto no solo representó un alivio tras años de dolor, sino que también simbolizó la lucha constante de muchas familias que buscan justicia y verdad en medio de la adversidad. La entrega de los restos fue un paso significativo en el proceso de duelo de la familia, quienes finalmente pudieron rendir homenaje a la memoria de Carelbis, un joven que había enfrentado tantas dificultades en su vida.
El impacto de la desaparición
La desaparición de Carelbis no solo afectó a su familia, sino que también resalta la problemática de las personas LGTBIQ+ en Colombia, quienes a menudo enfrentan discriminación y violencia. La historia de Johana y su hermano es un recordatorio de la necesidad de abordar estas cuestiones con seriedad y empatía. Las familias que buscan a sus seres queridos desaparecidos viven una experiencia desgastante y dolorosa, que deja cicatrices profundas en sus vidas.
La Unidad de Búsqueda, que ha estado trabajando para ayudar a las familias a recuperar a sus seres queridos, se convierte en un pilar fundamental en este proceso. Su labor no solo implica la recuperación de cuerpos, sino también la entrega de información y apoyo a las familias que han sufrido pérdidas irreparables. La lucha de Johana por encontrar a su hermano es un testimonio de la resiliencia y la determinación que muchas familias muestran en su búsqueda de justicia y verdad.

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