Ciudadano turco denuncia robo tras ser víctima de escopolamina en Antioquia
Ismail Karaman, un empresario turco, sufrió un robo significativo durante su visita a Colombia, donde la escopolamina jugó un papel crucial en su experiencia negativa.
El ciudadano turco Ismail Karaman no imaginó que su viaje a Antioquia se transformaría en una experiencia traumática. Originario de Turquía y residente en Alemania, Karaman llegó a Colombia con el propósito de explorar oportunidades de negocio en el sector del café. Su estancia comenzó en la ciudad de Itagüí, donde se hospedó mientras realizaba actividades comerciales. Sin embargo, su aventura pronto tomó un giro inesperado.
Durante su visita, Karaman conoció a una joven de 21 años a través de una aplicación de citas. Tras una cena juntos, decidieron ir al apartamento de la joven, donde ella le ofreció una bebida. En un giro inquietante de los acontecimientos, el extranjero relató:
“Habla conmigo, venga vamos para la casa y toma algo, y 10 minutos después él es como no tengo recuerdos”. Este momento marcó el inicio de su pesadilla.
Estado de inconsciencia y robo masivo
De acuerdo con la historia clínica de Karaman, el impacto de la escopolamina fue devastador. Permaneció en un estado de inconsciencia durante tres días, lo que le impidió darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor. Al despertar, la realidad fue desoladora. Se dio cuenta de que le habían robado una cantidad considerable de dinero y pertenencias, incluyendo 8 mil euros en efectivo, un computador portátil, su teléfono celular, una consola de videojuegos y un reloj de lujo valorado en 20 mil euros. En total, el valor de lo hurtado supera los 100 millones de pesos colombianos.
Sin embargo, lo que más le preocupaba a Karaman no era solo la pérdida de sus bienes materiales, sino el robo de su pasaporte, un documento crucial que lo ha dejado varado en Colombia durante más de dos meses. Expresó su frustración al decir:
“Ahora tengo muchos problemas para regresar a Alemania porque el país no acepta entrar sin el documento”. Esta situación ha complicado su regreso a casa y ha generado un gran estrés en su vida personal y profesional.
Aumento de casos de escopolamina en el Valle de Aburrá
La experiencia de Karaman no es un caso aislado. Según informes de la Policía, este año se han registrado 310 denuncias de robos relacionados con el uso de escopolamina en el Valle de Aburrá, lo que representa un aumento del 26 % en comparación con el año anterior, 2025. Este incremento en los delitos pone de manifiesto la creciente preocupación por la seguridad en la región y la necesidad de medidas más efectivas para prevenir estos incidentes.
Riesgos para la salud
Además de las implicaciones económicas y logísticas, el uso de escopolamina plantea serios riesgos para la salud de las víctimas. La toxicóloga Marie Claire Berrouet Mejía advirtió sobre las posibles consecuencias neurológicas que pueden derivarse de la intoxicación. Ella explicó que
“Esto puede llevar a riesgos neurológicos como convulsiones, agitación y riesgos cardiovasculares como diferentes trastornos del ritmo del corazón”. Estas graves repercusiones subrayan la peligrosidad de la sustancia y la vulnerabilidad a la que se enfrentan quienes son víctimas de este tipo de delitos.
Acciones de las autoridades contra el crimen organizado
Las autoridades colombianas han intensificado sus esfuerzos para combatir las organizaciones criminales que operan en el ámbito del hurto con escopolamina. Un ejemplo de estas acciones es la reciente intervención contra un grupo conocido como “las barbies”, que ha sido señalado como uno de los responsables de múltiples robos en la región. Las intervenciones de la policía buscan desarticular estas redes delictivas y proteger a los ciudadanos, tanto locales como extranjeros, de este tipo de delitos que generan un clima de inseguridad.

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