Orden de arresto contra la Nueva EPS por falta de atención a pacientes
A pesar de la orden judicial, la Nueva EPS no ha cumplido con la atención médica necesaria para sus pacientes, lo que podría acarrear graves consecuencias legales para sus directivos.
A pesar de la reciente orden de arresto emitida contra el interventor y el gerente regional de la Nueva EPS, la situación para los pacientes sigue siendo crítica. La información fue revelada por Noticias Telemedellín, que destacó la falta de cumplimiento por parte de la entidad en lo que respecta a la atención médica de los pacientes. Esta inacción podría llevar a que los funcionarios enfrentaran serias consecuencias penales.
El fallo judicial, fechado el 18 de febrero, ordenó el arresto por un periodo de dos días y una multa equivalente a dos salarios mínimos para Luis Óscar Galves, interventor de la Nueva EPS, y Carlos Andrés Vasco, gerente regional de la entidad en la zona noroccidental. A pesar de esta decisión, la situación de los pacientes no ha mejorado, lo que plantea interrogantes sobre el compromiso de la entidad con la salud de sus afiliados.
Un caso emblemático es el de doña Blanca Uribe, quien ha sido tutelante en este proceso judicial. A pesar de la orden judicial, ella aún no ha recibido la remisión necesaria ni ha podido acceder a la cirugía para el reemplazo de su marcapasos, el cual ha superado su vida útil. Este tipo de negligencia no solo afecta la salud de los pacientes, sino que también pone en evidencia la falta de responsabilidad por parte de la Nueva EPS.
Consecuencias legales por la falta de atención
Según el análisis de varios juristas, aunque el arresto de los funcionarios podría llevarse a cabo, esto no exime a la Nueva EPS de la obligación de atender a sus pacientes. La ley es clara en cuanto a la responsabilidad de las entidades de salud, y la falta de atención puede constituir un delito. En este sentido, los juristas advierten que si la negligencia persiste, los funcionarios sancionados podrían enfrentar cargos adicionales, lo que complicaría aún más su situación legal.
La gravedad de la situación se incrementa si se considera que la vida de la paciente está en riesgo. De ocurrir un desenlace fatal por la falta de atención, las implicaciones legales para Galves y Vasco podrían ser mucho más severas. Esto no solo afectaría a los funcionarios, sino que también resaltaría las falencias del sistema de salud en el país.
Incidencia de desacato en las tutelas
Además de los casos individuales, la Personería de Medellín ha revelado que un 34 por ciento de las tutelas interpuestas contra la Nueva EPS se encuentran en proceso de incidente de desacato. Este dato es alarmante, ya que refleja un patrón de incumplimiento que podría tener repercusiones en la confianza de los ciudadanos hacia la entidad y el sistema de salud en general.
Las tutelas son un mecanismo legal que permite a los ciudadanos exigir el cumplimiento de sus derechos, especialmente en el ámbito de la salud. Sin embargo, cuando una entidad de salud como la Nueva EPS no responde adecuadamente a estas solicitudes, se pone en tela de juicio su compromiso con el bienestar de sus afiliados. La situación actual no solo es un problema legal, sino que también plantea serias preocupaciones éticas y morales sobre la atención médica en Colombia.
La falta de acción por parte de la Nueva EPS ante las órdenes judiciales y las tutelas interpuestas por los pacientes refleja una crisis de confianza en el sistema de salud. Los pacientes, como doña Blanca Uribe, continúan esperando respuestas y soluciones a sus necesidades médicas, mientras que la situación legal de los funcionarios de la entidad se complica cada vez más.

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